San José. 17 oct (elpaís.cr).- Un grupo de 65 estudiantes de la Escuela Nuestra Señora de Fátima de Cartago concluyó el programa Internet de las Cosas, un programa financiado por el Fondo de Proyectos Educativos de Garnier & Garnier y Zona Franca La Lima.

Desde el mes de marzo, estudiantes de cuarto, quinto y sexto grado de esta institución, seleccionados bajo el criterio de rendimiento académico, iniciaron las lecciones a través de un formato de club, pues éstas se impartieron fuera del horario lectivo.

Durante el programa, se enseñó a los niños a planificar el diseño de un prototipo -ejemplar original o primer molde en que se fabrica una figura u otra cosa- que tenga funcionalidad en la vida cotidiana, bajo la metodología de diseño de alto rendimiento.

Posteriormente, las clases se enfocaron en fundamentos de electrónica básica y programación. Por último, con la base teórica, los menores iniciaron el desarrollo de los proyectos, para luego realizar una validación de mercados, a través de la cual presentaron sus diseños a otros estudiantes y profesores, con el fin de realizar las mejoras necesarias a cada proyecto.

“Este martes se presentaron siete proyectos finales, entre los que figuran un sistema de alarma, prototipos funcionales en 3D, proyectos de domótica y hasta un modelo de carro que recolecta basura. Sin duda, la experiencia ha sido muy gratificante, pues los estudiantes muestran un gran interés en áreas como la ciencia y la tecnología, lo cual podría generar a futuro mayor afinidad con carreras técnicas o profesionales afines a estas áreas”, explicó Rogelio Nájera, profesor del club Internet de las Cosas.

Garnier & Garnier y Zona Franca La Lima iniciaron el programa con la Escuela Nuestra Señora de Fátima desde el 2014. Durante los primeros años (2014 – 2016), el programa se llamó Robótica Educativa y, a partir de este 2017, se ha denominado Internet de las Cosas. Hoy en día, esta institución ya ha graduado más de 180 estudiantes.

“El dinero del fondo se invierte en la compra de equipo -hardware y software-, kits y materiales, la contratación de profesores y el equipamiento de los espacios físicos donde se imparten las lecciones con el objetivo de facilitar el trabajo de los estudiantes y la seguridad de los alumnos y de los equipos. Recientemente, se adquirió una impresora 3D, un dispositivo indispensable para hacer realidad los proyectos de los estudiantes”, señaló Laura Cruz, gerente de sostenibilidad de Garnier & Garnier.

 

Fuente:

Noticias El País

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